- A) Radial
El pulso radial es periférico, es el primero en desaparecer cuando cae la perfusión y es difícil de palpar en un lactante. Su ausencia no define la parada, y buscarlo retrasaría el inicio de la RCP.
- B) Braquial
En el lactante, el soporte vital básico pediátrico de la AHA indica comprobar el pulso braquial, en la cara interna del brazo, durante un máximo de 10 segundos. Si no hay un pulso claro, o si la frecuencia es inferior a 60 lpm con signos de mala perfusión, las compresiones empiezan de inmediato.
- C) Femoral
El pulso femoral es central y es una referencia en el niño mayor, junto con el carotídeo. Sin embargo, en el lactante la referencia del soporte vital básico es el braquial, más rápido de localizar con el bebé en decúbito supino, sin necesidad de exponer la región inguinal.
- D) Carotídeo
El carotídeo es el pulso de referencia en el adulto y puede usarse en el niño, pero en el lactante el cuello corto y con más tejido adiposo dificulta la palpación y aumenta el riesgo de comprimir la vía aérea. Por eso no es el lugar preferido a esta edad.
Resumen para recordar
En el lactante, el profesional comprueba el pulso braquial; en el niño, el carotídeo o el femoral, siempre durante un máximo de 10 segundos. Ante la duda, sin un pulso claro o con una frecuencia inferior a 60 lpm y mala perfusión, iniciar compresiones. Los reanimadores legos no comprueban el pulso: ante un niño que no responde y no respira con normalidad, empiezan la RCP.