- A) Expansión torácica bilateral
La expansión torácica bilateral es un signo clínico útil, pero puede engañar: el aire insuflado en el esófago también mueve el tórax y la parte superior del abdomen de los niños pequeños, y la auscultación transmite sonidos. Por sí sola, no confirma la posición traqueal.
- B) Condensación de vaho en el tubo
La condensación de vaho en el tubo puede aparecer también en la intubación esofágica, porque el aire del estómago y de la faringe es húmedo. Es un signo poco fiable y no debe usarse de forma aislada.
- C) Curva de CO₂ espirado (EtCO₂)
Una curva persistente de CO₂ espirado en cada ventilación demuestra que el gas procede de los pulmones, y la AHA recomienda la capnografía o un detector colorimétrico, junto con la exploración clínica, para confirmar y monitorizar continuamente el tubo. En la parada con un flujo pulmonar muy bajo, el CO₂ puede ser bajo; ante la duda, laringoscopia directa.
- D) Mejoría de la saturación de oxígeno
La saturación puede mantenerse durante algunos minutos tras una intubación esofágica gracias a la preoxigenación y solo cae tardíamente. Por eso, la mejoría o la estabilidad de la SpO₂ no confirma que el tubo esté en la tráquea ni detecta a tiempo la extubación.
Resumen para recordar
La confirmación más fiable del tubo endotraqueal es el CO₂ espirado persistente, preferiblemente por capnografía con curva, sumado a la exploración clínica. La expansión torácica, la auscultación, el vaho en el tubo y la saturación pueden engañar. En la parada, un CO₂ bajo puede reflejar un flujo pulmonar mínimo; ante la duda, laringoscopia. La capnografía continua también detecta el desplazamiento.