- A) Frecuencia cardíaca superior a 180/min
Una frecuencia superior a 180/min en el niño (o a 220/min en el lactante) hace más probable la TSV, pero no diferencia por sí sola: la fiebre, el dolor, el shock o la deshidratación pueden llevar la taquicardia sinusal a valores altos. Es un dato de apoyo, no el mejor discriminador.
- B) Inicio y final bruscos
La TSV empieza y termina de forma abrupta y tiene una frecuencia fija; la taquicardia sinusal sube y baja gradualmente, varía con la actividad y los estímulos y tiene una causa identificable, como fiebre, dolor o hipovolemia. Las ondas P normales y una historia compatible orientan hacia la sinusal.
- C) QRS estrecho
Las dos suelen tener QRS estrecho (hasta 0,09 s), porque el estímulo desciende por el sistema de conducción normal. El QRS estrecho separa las taquicardias supraventriculares de las ventriculares, pero no distingue la sinusal de la TSV.
- D) Ritmo regular
Ambas son regulares. La TSV tiene una frecuencia fija, sin variación latido a latido, y la sinusal muestra cierta variación con la respiración y la actividad, pero la regularidad en sí no separa las dos.
Resumen para recordar
La taquicardia sinusal tiene un inicio gradual, una frecuencia que varía con la actividad, ondas P normales y una causa evidente, en general por debajo de 220/min en el lactante y de 180/min en el niño. La TSV empieza y termina abruptamente, tiene una frecuencia fija, ondas P ausentes o anormales y suele superar esos valores. El QRS estrecho y el ritmo regular aparecen en las dos y no las diferencian.