- A) Asistolia
La asistolia es un ritmo no desfibrilable: no hay actividad eléctrica, organizada o no, que la descarga pueda revertir. Se trata con RCP de alta calidad, adrenalina 0,01 mg/kg IV/IO lo antes posible y búsqueda de causas reversibles.
- B) Actividad eléctrica sin pulso (AESP)
En la AESP hay actividad eléctrica organizada sin pulso, y la descarga no ayuda. La conducta es RCP, adrenalina cada 3 a 5 minutos y corrección de las causas reversibles, como hipovolemia, hipoxia, neumotórax a tensión y taponamiento.
- C) Fibrilación ventricular (FV)
La FV y la taquicardia ventricular sin pulso son los ritmos desfibrilables. Desfibrilar en cuanto se identifica el ritmo, con 2 J/kg en la primera descarga y 4 J/kg en la segunda, reanudando la RCP inmediatamente durante 2 minutos tras cada descarga, es lo que revierte la FV.
- D) Bradicardia sinusal
La bradicardia sinusal es un ritmo organizado: en un paciente sin pulso sería una AESP y, con pulso y mala perfusión, se trata con oxigenación, ventilación y compresiones si la FC es inferior a 60/min. No es un ritmo desfibrilable.
Resumen para recordar
En la parada pediátrica, solo la FV y la taquicardia ventricular sin pulso son desfibrilables: desfibrilar con 2 J/kg, después 4 J/kg y, si es necesario, dosis crecientes hasta 10 J/kg o la dosis del adulto, siempre con RCP inmediata durante 2 minutos tras cada descarga. La asistolia y la AESP no son desfibrilables y reciben RCP, adrenalina precoz y búsqueda de causas reversibles.