- A) Pupilas reactivas
Las pupilas que reaccionan a la luz indican un tronco encefálico funcionante y son un signo favorable tras la reanimación. Serían las pupilas fijas y dilatadas las que generarían preocupación, aunque tampoco definen el pronóstico de forma aislada.
- B) Hipertensión leve
La hipertensión leve justo después del RCE es frecuente, por efecto de la adrenalina y de la respuesta al estrés, y no indica mala perfusión cerebral. El objetivo de la AHA es evitar la hipotensión, que reduce la perfusión del cerebro, no la presión discretamente alta.
- C) Alteración persistente del estado mental
Tras el RCE, una disminución persistente del nivel de conciencia indica que el cerebro ha sufrido o sigue sufriendo un aporte insuficiente de oxígeno, y obliga a optimizar la presión, la oxigenación y la ventilación y a tratar las convulsiones. Sin embargo, no debe usarse de forma aislada y precoz para el pronóstico; la AHA recomienda una evaluación multimodal.
- D) Extremidades calientes
Las extremidades calientes, con buen relleno capilar, sugieren un gasto cardíaco y una perfusión periférica adecuados. Es un signo de buena circulación sistémica, lo contrario de lo que busca la pregunta.
Resumen para recordar
Tras el RCE, una disminución persistente del nivel de conciencia sugiere lesión o hipoperfusión cerebral y requiere neuroprotección: evitar la hipotensión, SpO₂ de 94 a 99%, PaCO₂ adecuada, control de la temperatura sin fiebre y tratamiento de las convulsiones, con EEG si está disponible. El pronóstico neurológico debe ser multimodal, nunca basado en un signo aislado en las primeras horas.