- A) Desfibrilación inmediata
La desfibrilación trata la FV y la TVSP. La bradicardia de este niño es consecuencia de la hipoxemia, no de un ritmo desfibrilable, y una descarga no corregiría la causa ni aumentaría la frecuencia cardíaca.
- B) Compresiones torácicas sin ventilación
Las compresiones están indicadas si la frecuencia queda por debajo de 60/min con mala perfusión pese a una ventilación adecuada, pero nunca sin ventilar: la causa aquí es hipóxica, y las compresiones aisladas no oxigenan. La ventilación es la intervención prioritaria.
- C) Intubación rápida sin ventilación
Intentar intubar sin oxigenar y ventilar antes a un niño ya hipoxémico y bradicárdico prolonga la apnea y puede precipitar la parada. La bolsa-válvula-mascarilla oxigena de inmediato; la vía aérea avanzada queda para después, con un equipo preparado.
- D) Ventilación asistida con bolsa-válvula-mascarilla
La bradicardia en el niño con insuficiencia respiratoria casi siempre es hipóxica y anuncia la parada. La ventilación eficaz con bolsa-válvula-mascarilla y O₂ al 100% suele revertirla. Si, pese a ello, la frecuencia queda por debajo de 60/min con mala perfusión, se inician las compresiones y adrenalina 0,01 mg/kg IV/IO.
Resumen para recordar
La bradicardia en un niño con dificultad respiratoria es, en general, hipóxica y signo de parada inminente. Prioridad: oxigenar y ventilar con bolsa-válvula-mascarilla y O₂ al 100%. Si la frecuencia sigue por debajo de 60/min con mala perfusión pese a una ventilación adecuada, iniciar RCP y adrenalina 0,01 mg/kg IV/IO; atropina 0,02 mg/kg solo si hay aumento del tono vagal o bloqueo AV primario.